Introduccion:
Bienvenidos a la serie de podcasts “La Inocuidad de los
Alimentos en el Hogar” del Servicio de Inspección e Inocuidad de
los Alimentos del Departamento de Agricultura de los EE. UU.,
donde se le presentan temas sobre el manejo, la preparación y el
almacenamiento adecuado de las carnes, aves y productos de
huevos procesados.
Bobbie:
Hey Sam, la llegada del verano me invita a preparar una barbacoa.
Vamos a sacar la parrilla y hagamos la comida fuera.
Sam:
¡Vamos a hacerlo! Voy a preparar la parrilla y tú podrías
comprar algún pollo, hot dogs y otros antojitos para la barbacoa.
Bobbie:
Ok, pero creo que no limpiamos la parrilla la última vez que la
utilizamos. Verifícala y asegúrate de limpiarla antes de cocinar.
Sam:
No te preocupes. La parrilla estará limpia, caliente y lista
para cocinar para cuando tú regreses.
Bobbie:
Bien, te veré en un rato.
Sam:
(Hablando para sí mismo en voz alta) Buscaré la parrilla en el
garaje y la tendré lista para cuando regrese Bobbie. ¡Oh, no! ¡Todavía
tiene la grasa y el sucio de la temporada pasada! Por lo menos
todavía tengo el manual, así que puedo averiguar cómo limpiarla.Veamos; hay siete pasos a seguir.
- Dice que primero remueva las parrillas de cocción y
colocarlas en agua jabonosa para enjuagarlas.
- Remover briquetas, carbón o paneles de metal para exponer el
quemador.
- Limpiar la ceniza y los residuos alrededor de los quemadores.
- También debo utilizar un cepillo de alambre rígido y un poco
de agua jabonosa para frotar la superficie de la parrilla.
- Colocar los quemadores y la parrilla de vuelta en el asador,
permitiendo que se sequen al aire.
- Cubrir las superficies y las parrillas internas con una capa
de aceite de cocinar líquido o en atomizador. Y
- Aguardar unos cinco minutos extras antes de encenderlas para
asegurarme que los residuos del limpiador se evaporen de los
quemadores y de las parrillas.
Bueno, ¡está hecho! Encenderé la parrilla para que esté lista y
caliente para esos muslos de pollo y hamburguesas. ¡Hasta puedo
saborearlas desde ya!
Bobbie: Sam, ¡estoy en casa! ¿Está preparada la parrilla?
Sam: ¡Sí!
Bobbie: Iré a preparar la comida para cocinarla y estaré afuera en
algunos minutos.
Sam: Está bien, ¿necesitas alguna ayuda?
Bobbie: Claro, cualquier ayuda es bienvenida.
Sam: ¿Qué necesitas que haga?
Bobbie: Bueno; en primer lugar, lávate las manos al menos por 20
segundos en agua tibia y jabón para sacar el sucio. Entonces,
remueve la envoltura del pollo y colócalo en un tazón limpio
para llevarlo a la parrilla. Adelántate y comienza a cocinar el
pollo. Yo llevaré las hamburguesas y los hot dogs en algunos
minutos.
Sam: Claro, no hay problema. ¿Cuánto toma cocinar el pollo a la
parrilla?
Bobbie: Bueno, no es tanto cuestión de tiempo; es más bien de la
temperatura interna a la que debes cocinarlos. Los muslos de
pollo necesitan alcanzar una temperatura interna mínima adecuada
de ciento sesenta y cinco grados Fahrenheit, corroborado
mediante un termómetro de alimentos. Las hamburguesas necesitan
alcanzar ciento sesenta grados Fahrenheit. Los hot dogs
necesitan alcanzar ciento sesenta y cinco grados Fahrenheit.
Sam: Oh, ya lo entendí. Así que, dependiendo del tipo de pollo o
carne que se esté cocinando, son las temperaturas que debo
seguir.
Bobbie: ¡Exacto!
Sam: Voy a cotejar la temperatura del pollo, hamburguesas y hot dogs.
Bobbie: Espera, Sam. Necesitarás un termómetro limpio antes de que
cotejes cada alimento, de lo contrario podrías propagar las
bacterias.
Sam: ¿Qué es el propagar las bacterias?
Bobbie: La propagación de las bacterias ocurre cuando la bacteria
peligrosa de un alimento es transferida a otros alimentos,
tablas de cortar, utensilios, superficies o hasta las manos.
Por eso es que necesitas limpiar el termómetro entre usos. Si
verificas la temperatura del pollo y no está listo y entonces
cotejas la temperatura de los hot dogs con el mismo termómetro y
éstos están listos, bueno, probablemente habrás puesto bacterias
peligrosas en los hot dogs. Sólo recuerda que es más inocuo
limpiar el termómetro entre usos.
Sam:
No te apures. Lo recordaré. (pausa)
Está listo, todo está a la temperatura interna adecuada. ¡Vamos
a comer! Bobbie, alcánzame aquél tazón que contenía el pollo..
Bobbie: ¡No, Sam! No puedes usar nuevamente el mismo tazón. Todavía
tiene los jugos del pollo crudo. Esa es otra forma de propagar
las bacterias hacia tus alimentos cocidos. Te daré un plato
limpio para las carnes ya cocidas.
Sam:
¡Ummm! ¡Este pollo sabe riquísimo!
Bobbie: Y también está sano. (ambos ríen)
Narrador: Usted acaba de escuchar un diálogo entre Sam y Bobbie
relacionado al cocinar a la parrilla y a la inocuidad
alimentaria. El Servicio de Inocuidad e Inspección de Alimentos
creó el programa “La Inocuidad de los alimentos en el hogar”
para informar a los consumidores acerca de la inocuidad
alimentaria.
El público que escucha, puede conocer más sobre la inocuidad de
los alimentos y el cocinar a la parrilla al visitar la página de
Internet del Servicio de Inocuidad e Inspección de los Alimentos
o FSIS por sus siglas en inglés, en el
www.fsis.usda.gov.
También puede visitarnos por la red electrónica para obtener
asistencia de nuestra representante virtual “Ask Karen” en
askkaren.gov, askkaren.gov.
Los consumidores también pueden llamar a nuestro número de
teléfono libre de costo de la Línea de Información sobre carnes
y aves del FSIS del Departamento de Agricultura de los Estados
Unidos de América al 1-888-674-6854. Gracias por acompañarnos en este episodio de “La Inocuidad de
los Alimentos en el Hogar”, y recuerde… “Mantenga los Alimentos
Sanos”.
Despedida:
Gracias por escuchar este podcast de la “Inocuidad de los
Alimentos en el Hogar.” Déjenos saber que usted piensa acerca de
este podcast al enviarnos sus comentarios a
podcast@fsis.usda.gov.
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